Del partido del sábado en Córdoba se desprenden diversas enseñanzas. Por ejemplo, que la apuesta conservadora del principio no se ajusta a la verdadera naturaleza del equipo, que los jugadores saben y pueden recuperar su mejor versión o que la clave para poner fin a la crisis depende de algo tan simple como "jugar al fútbol". Son algunas de las conclusiones que se extraen de las reflexiones que compartió ayer Dani Kome, uno de los impulsores de la reacción del Tenerife en el Nuevo Arcángel.


Después de comprobar desde el banquillo que el equipo estaba atascado en el primer tiempo y de ser partícipe luego de los minutos más brillantes del Tenerife en la Liga, Kome afirmó, haciendo alusión a la elección de un sistema más defensivo, que "salimos con la idea de amarrar, porque habíamos encajado muchos goles, pero no nos salió bien". En cambio, sí se identificó con la cara que mostró el conjunto de Mandía cuando se vio en la necesidad de neutralizar la ventaja de dos goles del Córdoba. "Al final, jugando al fútbol pudimos remontar y eso es lo importante", señaló el camerunés, seguro de que "si este equipo se pone a jugar, lo hace bien. La primera parte se nos atascó, pero después del 2-0 supimos reaccionar".


Con todo esto, Kome aportó una solución aparentemente sencilla para que el Tenerife comience a ganar partidos. "Creo que tenemos que intentar jugar más al fútbol".


En cualquier caso, y pese a las sensaciones positivas con las que los blanquiazules se marcharon de Córdoba, Dani recordó que "no hemos ganado ni un partido", de manera que abogó por "seguir trabajando para ver si el domingo lo conseguimos". De hecho, opinó que el punto sumado en el Nuevo Arcángel será útil "si lo hacemos bueno venciendo ahora al Elche".